La Ley de Sala Cuna Universal lleva años en el Congreso y todavía no es ley, pero este año tuvo movimiento suficiente como para que valga la pena entender de qué se trata y qué cambiaría para las empresas si finalmente se aprueba.
Hoy el derecho a sala cuna en Chile funciona de una forma que muchos consideran injusta: solo aplica a empresas con veinte o más trabajadoras mujeres, y el costo lo asume directamente el empleador que cumple ese requisito. Esto genera un incentivo perverso, porque algunas empresas evitan contratar mujeres justamente para no llegar a ese umbral.
Qué busca cambiar el proyecto
La idea central es extender el beneficio a padres y madres trabajadores, sin importar el número de empleados de la empresa ni el género de quien lo solicita, eliminando así la barrera que hoy afecta principalmente a las pymes. En junio de 2026 se presentó una indicación sustitutiva con una nueva fórmula de financiamiento.
Cómo se financiaría
En lugar de que cada empresa pague directamente, la propuesta plantea un esquema de financiamiento universal con aportes de todos los empleadores y un fondo solidario administrado por el IPS y la Tesorería General. El aporte contemplado es de un 0,35% sobre las remuneraciones imponibles de todos los trabajadores, sin importar si la empresa usa el beneficio o no.
Por qué sigue empantanado
El proyecto está en pausa por falta de consenso sobre el financiamiento a largo plazo, además de los tiempos legislativos propios del cambio de gobierno. No hay fecha clara de despacho, pero se le considera uno de los primeros grandes temas de la agenda laboral de este año.
Qué recomendamos mientras tanto
Aunque todavía no es ley, si tu empresa está cerca del umbral de veinte trabajadoras o estás evaluando contrataciones que podrían acercarte a ese número, conviene proyectar el escenario con anticipación. En LyC Asesorías seguimos de cerca la tramitación de este proyecto y te podemos avisar apenas haya novedades concretas que afecten tu presupuesto.

